La diva del Bronx podría enfrentar una millonaria demanda por compartir imágenes en sus redes sociales sin autorización del fotógrafo ni de la agencia que las capturó.
Jennifer López vuelve a estar en el centro de una disputa legal, y esta vez no por su música ni su vida amorosa, sino por su cuenta de Instagram. La cantante y actriz fue demandada por el fotógrafo Edwin Blanco y la agencia Backgrid U.S.A. por haber compartido en sus redes sociales nueve fotos sin contar con los derechos correspondientes.
Las imágenes fueron tomadas en enero de este año, durante la previa de los Globos de Oro 2025, y retratan a JLo luciendo varios de los atuendos más comentados de la noche. Sin embargo, pese a que se trataba de su propia imagen, la publicación de esas instantáneas en sus perfiles de X (antes Twitter) e Instagram fue realizada sin el consentimiento del autor ni de la agencia responsable, lo que derivó en una acción legal.
El argumento central de la denuncia es que Jennifer López no solo subió las fotos sin dar crédito al fotógrafo, sino que las utilizó con fines comerciales, etiquetando a marcas y diseñadores con los que colabora, lo que convierte la publicación en una promoción indirecta con valor publicitario. Por este motivo, el equipo legal del denunciante exige una compensación que podría alcanzar hasta 150.000 dólares por cada imagen, es decir, un total de 1,35 millones de dólares. Además, solicitaron que el caso sea juzgado por un jurado.
El abogado de la parte demandante, Peter Perkowski, señaló que el uso de las fotografías tuvo una intención claramente comercial, lo que refuerza el reclamo por derechos de autor. Este tipo de demandas han ido en aumento en los últimos años, sobre todo cuando se trata de celebridades con una gran proyección en redes sociales.
Y no es la primera vez que Jennifer López enfrenta una situación de este tipo. En 2019 fue demandada por subir una foto suya con su entonces pareja, Alex Rodríguez, tomada por un paparazzi sin autorización. Aquella demanda fue retirada en 2020, pero marcó un antecedente.
Lo cierto es que la propia imagen de una celebridad no le otorga automáticamente los derechos sobre las fotos que la retratan, especialmente si fueron tomadas por profesionales de prensa o agencias fotográficas. Casos similares han salpicado a otras figuras internacionales como Miley Cyrus, Dua Lipa, Emily Ratajkowski y Gigi Hadid, todas acusadas en algún momento por difundir fotos suyas sin el permiso de los autores originales.
El caso de JLo vuelve a poner sobre la mesa un debate que cruza el mundo del espectáculo, las redes sociales y los derechos de autor: ¿puede una figura pública publicar libremente una foto suya sin pagar al fotógrafo que la tomó?
Por ahora, la justicia deberá decidir si el gesto de compartir una imagen puede costarle a JLo más de un millón de dólares.
