La banda paraguaya se prepara para un momento histórico: presentarse en el Hellfest Open Air de Francia y el Graspop Metal Meeting de Bélgica, dos de los escenarios más importantes del rock y metal mundial.
El metal paraguayo vivirá uno de los capítulos más importantes de su historia de la mano de KUAZAR.
La agrupación oriunda de Ciudad del Este emprende una nueva aventura europea, esta vez con el desafío de presentarse en dos de los festivales más prestigiosos del planeta.
Luego de su exitosa gira por Europa realizada el año pasado, donde logró conquistar nuevos públicos y recibir grandes críticas, el trío vuelve al continente para dar un paso todavía más grande dentro de su carrera internacional.

KUAZAR formará parte del imponente Hellfest Open Air de Francia, donde subirá al Hell Stage el sábado 20 de junio. Apenas un día después, el domingo 21 de junio, la banda paraguaya se presentará en el Jupiler Stage del Graspop Metal Meeting de Bélgica.
El logro representa un hecho sin precedentes para la música nacional, ya que por primera vez una banda paraguaya llega a estos gigantescos festivales europeos que reúnen a miles de fanáticos y a algunas de las agrupaciones más importantes del rock y metal mundial.
La propuesta de KUAZAR se convirtió en una de las más distintivas de Sudamérica gracias a una poderosa combinación de thrash metal, identidad paraguaya, letras en guaraní y relatos inspirados en momentos claves de la historia nacional.
Temas como “Kuriju”, “Twenty Days in Hell (Boquerón)” y “Machete Che Pópe (Acosta Ñu)” forman parte de un repertorio que representa la fuerza de sus raíces y que logró posicionarlos como referentes del metal hecho en Paraguay.
Su más reciente álbum, Hybrid Power (2023), terminó de consolidar una identidad artística marcada por la potencia sonora, el rescate cultural y una propuesta visual que acompaña el mensaje de la banda.
Integrada por Josema González en voz y guitarra, Ratty González en batería y Marcelo Saracho en bajo y coros, KUAZAR se prepara para llevar la bandera paraguaya a dos escenarios históricos, demostrando que la música nacional también puede competir y brillar en las grandes ligas del mundo.
