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Sabb Montes y su cita fallida: “Me pidió diez mil para el combustible”

La cantante de MilkShake revivió una cita que parecía de película romántica… hasta que el final se volvió tragicómico. El relato causó risas y debate en “Noche de Furia”.

@somosgen

NocheDeFuria⚡️| Por un 10mil no me van a llevar, el verdaderoo🤣 🎙️@popespinzi @guillehalleyv @sabbmontes @yulliethmuller @sharontgarcia @gusmancuello #humor

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Sabb Montes, vocalista del grupo pop MilkShake, protagonizó uno de los momentos más comentados de la semana tras contar una insólita anécdota amorosa durante su participación en el programa “Noche de Furia”. Lo que parecía una cita tierna y prometedora, terminó en una situación que mezcla incomodidad, risa y un pequeño golpe a la ilusión romántica.

“Él me dijo que no tenía auto, pero que me iba a buscar en moto. A mí me encanta andar en moto, así que acepté”, comenzó relatando Sabb con su habitual frescura. Pero la historia dio un giro inesperado cuando, a solo cinco cuadras de haber salido, el chico en cuestión le pidió G. 10.000 para cargar combustible. “Ahí ya medio me bajó todo…”, confesó entre risas la artista, mientras sus compañeros del programa se dividían entre la risa y la indignación.

A pesar del incómodo inicio, Sabb intentó disfrutar del momento. Según contó, el joven fue amable y hasta le cocinó algo “super rico”. “La cita estuvo linda en general, él fue muy atento. Pero cuando me quiso besar al final de la noche, ya no pude. Le dije: ‘Te juro que me pichó que me pediste diez mil’”, remató entre carcajadas, dejando en claro que el romance quedó en modo avión.

La anécdota no tardó en viralizarse en redes, donde se reavivó el eterno debate sobre las primeras citas, los gestos románticos (o la falta de ellos), y la delgada línea entre la confianza y la incomodidad. Algunos internautas apoyaron la decisión de Sabb, destacando que “no era el momento” para ese tipo de pedidos, mientras otros argumentaron que tal vez “fue solo una emergencia”.

Lo cierto es que la historia no solo dejó una gran carcajada colectiva, sino también una valiosa lección: cuando la primera impresión viene con una transferencia, probablemente no sea amor.

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