La banda argentina Melián regresará a Paraguay el 14 de febrero para encabezar “Sad Valentín”, un festival alternativo que combinará post-hardcore, metalcore y emo junto a destacadas agrupaciones nacionales.

La agrupación argentina Melián volverá a presentarse en Paraguay en el marco de “Sad Valentín”, una propuesta pensada para quienes prefieren celebrar el 14 de febrero con distorsión, intensidad y catarsis. El evento se realizará desde las 19:00 horas en Voudevil, prometiendo una noche cargada de emoción y potencia sonora.
El festival combinará sonidos que van del nu metal al metalcore, pasando por influencias Y2K y emo, en una velada que busca ofrecer una alternativa distinta al clásico festejo del Día de los Enamorados. La presencia de Melián será el gran atractivo de la jornada, marcando su esperado reencuentro con el público paraguayo.


Formados en Buenos Aires en 2008, Melián se consolidó como uno de los referentes del post-hardcore sudamericano gracias a una discografía sólida y una evolución constante. Álbumes como Entre Espectros y Fantasmas, Semper Fidelis, Epitafios y El Orden del Caos marcaron distintas etapas de su carrera, combinando potencia instrumental con una lírica profundamente emotiva.
En esta nueva etapa, la banda se encuentra presentando los singles “Hijos del rigor” y “Guerra interior”, reafirmando un sonido más pesado y maduro. Su regreso a Paraguay forma parte de un proceso de expansión regional que los mantiene vigentes dentro de la escena alternativa.
El cartel de “Sad Valentín” se completa con importantes bandas nacionales como Nhandei Zha, Destruye Todo Imperio, La Sal de la Tierra y Kava, además de la participación de Scream of Glory desde Argentina. La propuesta apunta a fortalecer el intercambio cultural y potenciar la escena alternativa local.
Las entradas ya se encuentran disponibles a través de Tuti en modalidad de preventa, con cupos limitados y precios diferenciados. “Sad Valentín” se perfila así como una noche especial donde la música se convierte en refugio, celebración y desahogo, en un cruce entre lo internacional y lo nacional que promete dejar huella en la agenda rockera de febrero.
