La conductora rompió el silencio luego de recibir una ola de críticas tras las palabras de su papá, Epifanio González, en televisión. “Amo a mi Papá”, expresó con firmeza.
La influencer y conductora de radio y Tv Nathu González rompió el silencio con un mensaje claro y lleno de amor luego de que su padre, el exárbitro internacional Epifanio González, hablara de su familia durante un emotivo momento en MasterChef Celebrity Paraguay.
En el programa, emitido por el SNT, Epifanio aprovechó una dinámica de recuerdos para expresar públicamente su deseo de volver a ver a sus hijos unidos, recordando con emoción a su esposa fallecida y los domingos familiares de antaño.
“Quiero que volvamos a compartir como antes, que estemos juntos otra vez”, dijo el exjuez conmovido, dejando una imagen muy comentada por los televidentes.
El gesto de Epifanio fue interpretado por muchos como un acto de amor desesperado, una forma de expresar públicamente un anhelo profundo: Ver a sus hijos reunidos de nuevo.
Pero para Nathu, la exposición mediática de un conflicto íntimo trajo consecuencias personales que no esperaba y que la hirieron profundamente.
La repercusión fue inmediata, y como suele ocurrir en redes sociales, Nathu recibió una catarata de mensajes, algunos de ellos negativos, que la llevaron a pronunciarse a través de un video en su cuenta.
Lejos de generar más división, la conductora apostó por la sinceridad, el respeto y una actitud constructiva frente al tema.
“Yo no estoy peleada con mi papá. Le amo con todo mi corazón y sé que no midió lo que podía generar al hablar. Lo entiendo y no le juzgo”, comenzó diciendo. Aclaró que decidió hablar porque no podía quedarse callada ante tantos comentarios malintencionados, y reafirmó que su prioridad siempre fue el respeto hacia su familia.
Nathu también explicó que nunca se refirió públicamente a temas personales, justamente para proteger a quienes ama. “Nunca fui mala hija, ni con mi mamá ni con mi papá. Siempre estuve presente y seguiré estando”, expresó con firmeza.
Su video rápidamente recibió el apoyo de colegas, seguidores y figuras del medio que salieron a respaldarla por su entereza y transparencia.
La historia no es la de un conflicto, sino la de una familia con emociones profundas, con vínculos fuertes y con momentos que –como en muchas familias– pasan por etapas distintas.
Pero si algo quedó claro, es que en el centro de todo está el cariño. “Mi papá encontró su manera de expresarse y lo respeto. Solo pido que no me juzguen sin conocer mi historia”, agregó Nathu.

En vez de centrarse en la polémica, eligió transmitir un mensaje de empatía y reflexión, abriendo paso a un diálogo sano sobre las relaciones familiares, el manejo de las emociones y el impacto que puede tener la exposición pública de temas íntimos.
En un entorno muchas veces cargado de críticas gratuitas, Nathu mostró una vez más su madurez y su coherencia, alejándose del drama y priorizando el amor, el entendimiento y la paz familiar.
“No tengo nada que ocultar, pero tampoco voy a hablar de lo que no quiero. Y eso también es válido”, cerró con firmeza.
Sin duda, su reacción fue una lección de respeto y responsabilidad, que invita a repensar cómo acompañamos desde afuera las historias de quienes están bajo el ojo público.
Y sobre todo, recordó que la empatía también se elige, especialmente cuando no se conocen todos los detalles.
