Con un cabezazo de Richard Ortiz, Olimpia venció 1-0 a Cerro Porteño en La Nueva Olla y alcanzó la cima del Apertura 2026 en una nueva edición del Superclásico.
Olimpia volvió a hacerse fuerte en terreno ajeno y se quedó con un Superclásico que vale más que tres puntos. En la sexta ronda del torneo Apertura 2026, el Decano derrotó 1-0 a Cerro Porteño en La Nueva Olla y trepó a lo más alto de la tabla. El equipo franjeado repitió la fórmula que le viene dando resultados: orden, paciencia y contundencia en el momento justo.
Como en varios clásicos recientes, el Ciclón asumió el protagonismo y llevó el peso del partido. Cerro tuvo mayor posesión y buscó generar peligro principalmente por las bandas, con Juan Iturbe e Ignacio Aliseda intentando romper líneas. Sin embargo, la falta de precisión en el último tramo volvió a jugarle en contra al conjunto azulgrana.

Olimpia, fiel a su planteamiento, esperó su oportunidad y supo golpear antes del descanso. A los 43 minutos, tras una pelota parada que no fue bien despejada por la defensa local, Juan Vera volvió a meter el balón al área. Mateo Gamarra sorprendió con una chilena que terminó siendo asistencia perfecta para Richard Ortiz, quien conectó de cabeza y dejó sin reacción a Alexis Martín Arias.
El gol fue un mazazo anímico para el local, que tuvo una chance inmediata para igualar, pero Jorge Morel no logró direccionar su cabezazo. En el complemento, el trámite se repitió: Cerro con la pelota y Olimpia bien parado, cerrando espacios y apostando a la experiencia de sus referentes para sostener la ventaja.

Pablo Vegetti tuvo una de las más claras para el empate a los 72’, pero la definición no encontró destino de red. Con el correr de los minutos, el equipo de Barrio Obrero fue cayendo en la ansiedad y las imprecisiones, mientras el Decano defendía cada balón como si fuera el último.
El triunfo cobra mayor relevancia por el contexto de la tabla. Con estos tres puntos, Olimpia supera a Nacional, que había cedido terreno tras su empate ante Sportivo Ameliano. Una vez más, en el partido de máxima tensión, la jerarquía y el oportunismo marcaron la diferencia.

La Nueva Olla volvió a ser escenario de una sonrisa franjeada. Olimpia no solo ganó el clásico: reafirmó su carácter competitivo y se instaló en lo más alto del campeonato, enviando un mensaje claro en el inicio del Apertura 2026.
