La Albirroja ganó por 2 a 1 en Los Ángeles y terminó el 2025 con sensaciones positivas tras un partido intenso y lleno de variantes.
Paraguay despidió el año futbolístico con una victoria que aporta calma, confianza y argumentos de crecimiento.
En el cierre de su gira por Norteamérica, el equipo de Gustavo Alfaro superó 1-2 a México en un amistoso disputado en el último tramo del año, mostrando una versión más dinámica y peligrosa gracias al ingreso de Julio Enciso, quien fue determinante para cambiar el ritmo del equipo. El seleccionado paraguayo, que presentó una formación totalmente distinta a la del duelo ante Estados Unidos, logró recomponerse desde su juego y aprovechó con claridad los momentos oportunos para golpear.

El primer tiempo dejó sensaciones mixtas: Paraguay tuvo pocas situaciones claras, aunque logró inquietar con un potente tiro libre de Diego Gómez y algunas corridas aisladas de Miguel Almirón y Ramón Sosa. México, fiel a su estilo, manejó la posesión y generó peligro sosteniéndose en la pelota parada, con dos aproximaciones que exigieron a Orlando Gill y estrellaron un remate en el poste. El trámite fue interrumpido por faltas constantes, lo que impidió que la Albirroja pueda desplegar su juego con fluidez.

El complemento tuvo una energía totalmente distinta y ahí Paraguay logró imponer su peso ofensivo. Enciso entró y cambió el partido: asistió con precisión a Antonio Sanabria para abrir el marcador a los 48’, en una acción revisada por choque con el arquero. México respondió rápido con un penal convertido por Raúl Jiménez, pero la reacción guaraní fue inmediata. Damián Bobadilla marcó el 1-2 de cabeza tras un rebote y devolvió la ventaja que la Albirroja defendió con intensidad hasta el final.
Un cierre alentador para encarar el año del Mundial
En los últimos minutos, Paraguay sufrió pero también pudo liquidarlo: Enciso tuvo un mano a mano clarísimo a los 88’ y Malagón evitó el tercero en un remate de Diego González sobre el final. Aun así, el equipo supo resistir y sostener una victoria que llega tras un tramo irregular, con empate y dos derrotas previas. Este triunfo permite cerrar el 2025 con un impulso anímico importante y con señales positivas sobre la renovación del plantel.

La selección encara ahora un 2026 determinante, marcado por la preparación para el Mundial. El rendimiento mostrado en Los Ángeles dejó claro que hay bases para crecer, que la competencia interna puede elevar el nivel y que figuras como Enciso serán claves en el camino a la gran cita internacional. Con la victoria ante México, Paraguay vuelve a conectar con la confianza que necesitaba para iniciar el año más importante del ciclo.
