La competencia entre exalumnos de colegios emblemáticos avanza con emoción, partidos intensos y el sabor que une generaciones.
La noche del sábado 21 de junio fue testigo de una nueva jornada cargada de emoción en el Club Deportivo Recoleta. Allí se disputó la segunda fecha de la Copa Casillero del Diablo 2025, el torneo que combina deporte, camaradería y el inconfundible sabor del vino en un ambiente donde el sentido de pertenencia supera al frío y enciende la pasión futbolera.
Seis partidos marcaron una fecha clave dentro de la fase de grupos. Los equipos, formados por exalumnos de doce colegios emblemáticos de Asunción, se enfrentaron con intensidad y compromiso en una competencia que ya muestra ser mucho más que fútbol. El torneo, organizado por Ramírez Díaz de Espada ICSA, propone una experiencia integral que recupera el espíritu colegial a través del deporte, los reencuentros y una conexión emocional que trasciende generaciones.
Resultados que calientan la tabla
Los resultados de la segunda fecha dejaron varias señales claras: la competencia está abierta, y cada equipo va por todo. El empate 2-2 entre Campoalto y San José fue uno de los duelos más parejos de la jornada. Salesianito arrasó con un 5-0 ante San Andrés, mientras que Santa Clara mostró solidez y autoridad con un 3-0 frente al Bautista.
El Apostólico protagonizó uno de los partidos más vibrantes, con una victoria por 5-3 sobre Santa Elena. Su jugador, Alexis Ruiz Díaz, destacó la preparación y la química del plantel: “Nos preparamos mucho para esto. Somos egresados de diferentes promociones, desde la 2011 hasta la 2020, y el equipo se armó con una preselección hecha por nuestro capitán. Jugamos juntos cada fin de semana y eso nos da una ventaja: nos conocemos, nos entendemos, y lo más importante, disfrutamos jugar juntos”. El Apostólico se perfila como uno de los equipos con mayor ambición: “Queremos llegar a lo más alto. Si se puede, vamos a ir por el campeonato”, aseguró.
Monseñor Lasagna también tuvo una gran noche al imponerse 4-1 ante el Colegio del Sol. Su jugador Mario Morínigo reconoció que el partido fue difícil al inicio, pero lograron acomodarse y sacar una victoria merecida. “Elegimos a lo mejor de cada promoción y estamos apostando al trabajo en equipo. Este es un torneo muy parejo, no subestimamos a nadie. Todos los rivales tienen lo suyo”, expresó.
El cierre de la jornada fue para Inter, que goleó 6-1 a Dante, confirmando un sólido presente. Ignacio Saguier, jugador del equipo, destacó la continuidad de su rendimiento: “Venimos bien, en el partido anterior ganamos y ahora nuevamente obtuvimos un buen resultado”. En cuanto a la preparación, explicó que entrenan una vez por semana, adaptándose a los tiempos del grupo. Sobre posibles rivales fuertes en la fase decisiva, mencionó a Campoalto y Santa Clara como candidatos a tener en cuenta.
Más que un torneo, una experiencia
La Copa Casillero del Diablo no es solo fútbol. Es una celebración de vínculos, recuerdos y orgullo institucional. Mientras los partidos se disputan con intensidad, el público también forma parte del espectáculo con degustaciones del vino Casillero del Diablo, reencuentros entre generaciones y una atmósfera que revive las mejores épocas de la vida estudiantil.
El torneo se organiza en tres grupos, con partidos de ida y vuelta, en formato reducido de 8 contra 8, con tiempos de 25 minutos por partido. Las jornadas se disputan los sábados desde las 20:00, con fechas programadas para los meses de junio, agosto y septiembre. La competencia es intensa y promete grandes definiciones en las próximas fechas.
El equipo campeón se llevará un premio soñado: un viaje exclusivo a la final del torneo de clubes más importante de Sudamérica, que este año se disputará en Lima, Perú, en noviembre. Un reconocimiento que le suma aún más prestigio a esta competencia en crecimiento.
Casillero del Diablo, con más de 130 años de historia y presencia en más de 140 países, refuerza con este tipo de iniciativas su compromiso de construir experiencias auténticas que conectan emocionalmente con el público. En Paraguay, de la mano de Ramírez Díaz de Espada ICSA, la marca demuestra que su vínculo con el fútbol va más allá del patrocinio: es una manera de compartir valores, celebrar pasiones y brindar por los momentos que nos unen.
