El piloto paraguayo protagonizó una enorme recuperación en Canadá, pero una sanción posterior terminó dejando un sabor amargo en una carrera donde había demostrado carácter y un ritmo competitivo impresionante.

Joshua Duerksen volvió a dejar una actuación que alimenta la ilusión de los seguidores paraguayos del automovilismo. En la carrera principal de la Fórmula 2 disputada en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal, el piloto nacional protagonizó una remontada cargada de emoción, adelantamientos y mucha determinación, aunque el desenlace terminó siendo muy distinto al que parecía haberse ganado dentro de la pista.
La jornada estuvo condicionada desde el comienzo por las condiciones climáticas. Las lluvias registradas durante la mañana dejaron un circuito delicado y con escasa adherencia, un escenario que exigía máxima concentración y capacidad de adaptación por parte de todos los pilotos. Joshua partió desde la novena posición con la expectativa de pelear nuevamente por puestos importantes.
Sin embargo, el desarrollo inicial de la carrera no favoreció al paraguayo. Una largada complicada y la aparición del coche de seguridad en un momento poco favorable afectaron su estrategia, obligándolo a realizar movimientos que terminaron relegándolo hasta posiciones muy retrasadas de la clasificación.
Lejos de resignarse, comenzó entonces otra carrera para Duerksen. A partir de ese momento apareció una de las grandes virtudes que viene mostrando a lo largo de la temporada: la capacidad para reaccionar bajo presión. Con paciencia, agresividad en los momentos adecuados y un ritmo consistente, comenzó a recuperar posiciones vuelta tras vuelta.
El piloto paraguayo fue encontrando espacios para adelantar rivales, evitó incidentes y aprovechó cada oportunidad que se presentaba. Su ritmo comenzó a ser cada vez más competitivo y su ascenso en la clasificación empezó a llamar la atención dentro de una carrera que parecía completamente cuesta arriba.
La recompensa parecía llegar sobre el final cuando cruzó la bandera a cuadros en la cuarta posición luego de una recuperación espectacular. El resultado representaba una actuación de enorme nivel y dejaba una sensación de satisfacción por el trabajo realizado durante toda la competencia.

Pero una vez terminada la carrera llegó el golpe inesperado. Los comisarios aplicaron una sanción de diez segundos a Joshua por un incidente registrado durante una pelea por posiciones, decisión que terminó relegándolo hasta el duodécimo lugar y lo dejó fuera de los puntos.
Aunque el resultado final no reflejó todo lo construido en pista, la actuación dejó una sensación clara: Duerksen volvió a demostrar que tiene velocidad, personalidad y la capacidad para competir de igual a igual ante cualquier rival. Los puntos no llegaron esta vez, pero la carrera dejó algo que también vale mucho: la confirmación de que el talento sigue estando ahí.