Henry Cavill, el eterno Superman y Geralt de Rivia en The Witcher, se volvió tendencia no por un nuevo proyecto, sino por algo totalmente absurdo: Su apariencia física normal.

Unas fotos recientes del actor británico, en un momento tranquilo y alejado del espectáculo, desataron un debate innecesario en redes sociales.
¿La razón? No lucir como salido de una película de acción 24/7. Spoiler: Es un ser humano y no un personaje CGI.
Cavill ha decidido centrarse en su vida personal y disfrutar más de su familia, lejos de los flashes y la presión estética constante de Hollywood.
A muchos les cuesta aceptar que un ícono del cine pueda —¡y tenga derecho!— a verse relajado, sin abdominales marcados todo el año.
Fans y figuras públicas salieron en su defensa con un mensaje claro: Dejen de exigirle perfección a una persona solo porque es famosa.
Y como diría más de una fan: ¡Con mi marido no se metan!