El Ciclón derrotó a Junior como visitante con una joya del delantero argentino y quedó muy bien perfilado en la Copa Libertadores.
Cerro Porteño dio un golpe de autoridad en la Copa Libertadores al vencer por 1-0 a Junior de Barranquilla en Colombia, logrando un triunfo clave que lo deja muy cerca de la clasificación a los octavos de final.
La gran figura de la noche fue el delantero argentino Pablo Vegetti, autor de un verdadero golazo que terminó definiendo el partido. A los 13 minutos, el atacante tomó una pelota suelta tras una disputa en el área y sacó un remate espectacular de aire que dejó sin reacción al arquero rival. Una definición que ya empieza a perfilarse como uno de los mejores goles de esta edición del torneo.
El equipo dirigido por Ariel Holan mostró una versión mucho más sólida y competitiva, especialmente después del duro golpe que significó perder el campeonato local. Cerro entendió rápidamente el contexto del partido y supo adaptarse a un campo complicado, imponiendo intensidad, orden y personalidad desde el arranque.
Tras el gol, el conjunto azulgrana ganó confianza y manejó mejor los tiempos del encuentro. Incluso tuvo momentos donde pudo ampliar la ventaja, aprovechando los espacios y las dudas de un Junior que nunca logró encontrar claridad en ataque.
En el segundo tiempo, el partido cambió de tono y Cerro tuvo que resistir. Allí apareció otra figura importante: Alexis Martín Arias, quien respondió con seguridad cada vez que el equipo colombiano intentó reaccionar. El arquero sostuvo el resultado en momentos claves y fue determinante para cerrar la victoria.
Con este resultado, Cerro Porteño quedó segundo en su grupo con 7 puntos, apenas uno por debajo de Palmeiras y uno por encima de Sporting Cristal. Además, dejó prácticamente eliminado a Junior y aseguró, como mínimo, un lugar en el playoff de la Copa Sudamericana.

Después del encuentro, Vegetti valoró la reacción del equipo en un semestre que venía golpeado. El delantero reconoció que la pérdida del torneo Apertura dolió mucho dentro del plantel, pero destacó que el grupo respondió en el escenario donde más se necesitaba.
“Cuando no se puede jugar, hay que luchar, correr y entregar todo. Representamos a un gran club”, expresó el atacante, dejando un mensaje que conecta directamente con el carácter que mostró Cerro en territorio colombiano.
Ahora, el Ciclón tendrá dos partidos decisivos por delante, pero llega fortalecido y dependiendo de sí mismo para sellar el pase a octavos. Después de una noche de lucha, personalidad y un gol inolvidable, la ilusión azulgrana volvió a encenderse con fuerza.