Gustavo Costas arribó a Paraguay para acordar su regreso a Cerro Porteño y asumir la conducción del equipo en reemplazo de Ariel Holan. El entrenador argentino destacó la calidad del plantel azulgrana y dejó en claro cuáles serán sus objetivos: clasificar nuevamente a las competencias internacionales y después pelear por todo.

Gustavo Costas ya está en Paraguay para iniciar una nueva etapa al frente de Cerro Porteño. El entrenador argentino arribó al país para ultimar los detalles de su vinculación con el Ciclón y regresar a una institución que conoce perfectamente, nada menos que 19 años después de su anterior ciclo como director técnico azulgrana.
Apenas pisó suelo paraguayo, Costas exteriorizó su alegría por regresar a un país con el que mantiene un fuerte vínculo afectivo. “Muy contento de venir, saben lo que son mis sentimientos por Paraguay, por toda la gente que siempre me trataron bárbaro, es mi segunda casa”, manifestó el entrenador.
El argentino también dejó sus primeras impresiones acerca del equipo que recibirá. Pese al complicado momento que atraviesa Cerro, Costas considera que existe material suficiente para recuperar el protagonismo y destacó especialmente la calidad individual del plantel. “Me gusta mucho el plantel de Cerro, tiene muy buenos jugadores, pero capaz no están pasando por un buen momento, pero me gustan”, aseguró.
El nuevo entrenador tampoco esquivó la responsabilidad que implica asumir en uno de los clubes más importantes del país. Su primera misión será recuperar terreno y conseguir que Cerro vuelva a instalarse en zona de clasificación a los torneos internacionales, aunque dejó claro que ese será apenas el punto de partida de sus aspiraciones.
“Primero tenemos que meternos en las copas, porque hoy no estamos, pero tenemos que estar, tenemos que llegar a clasificarnos, y después ir por todo”, afirmó Costas. Su mensaje apunta a recuperar rápidamente la competitividad de un equipo que viene atravesando semanas difíciles y que necesita volver a encontrar regularidad en el torneo local.
Antes de su estreno oficial, el entrenador tendrá la posibilidad de observar a sus nuevos dirigidos este jueves 27, cuando Cerro Porteño enfrente a Resistencia desde las 18:30 en La Arboleda de Trinidad por la Copa Paraguay. Costas adelantó que seguirá el encuentro, pero descartó sentarse inmediatamente en el banco de suplentes y consideró que hacerlo sería una falta de respeto hacia quienes vienen trabajando con el plantel.
“Ojalá se logre un triunfo, pero no voy a estar en el banco, sería una falta de respeto”, explicó. Por esa razón, el equipo permanecerá circunstancialmente bajo la conducción de Nelson Cabrera para afrontar el compromiso copero ante Resistencia.
El momento esperado llegará el domingo 30, cuando Cerro Porteño reciba a Libertad en La Nueva Olla, por la séptima fecha del torneo Clausura. Allí, salvo algún cambio de último momento, Gustavo Costas volverá a colocarse oficialmente el buzo de entrenador del Ciclón después de casi dos décadas.
Su regreso comienza con un desafío importante y con un mensaje ambicioso desde su llegada. Costas sabe que encontrará a un equipo necesitado de resultados y confianza, pero también considera que cuenta con futbolistas capaces de revertir la situación. “Tenemos que ir por todo, Cerro es muy grande”, es la premisa con la que el argentino inicia un nuevo capítulo de su historia en Barrio Obrero.