Luego del duro golpe sufrido en el debut mundialista ante Estados Unidos, la Albirroja trabaja enfocada en su segundo compromiso con posibles modificaciones en el equipo titular y con la obligación de conseguir un resultado positivo para seguir soñando en la Copa del Mundo.

La Selección Paraguaya dejó atrás el tropiezo inicial y continúa con los entrenamientos en San José, California, con la mirada completamente puesta en el duelo ante Turquía por la segunda fecha de la fase de grupos del Mundial 2026.
El equipo dirigido por Gustavo Alfaro sabe que ya no existe demasiado margen de error luego de la caída por 4-1 frente a Estados Unidos. Por ese motivo, el cuerpo técnico analiza realizar variantes buscando una mejor versión futbolística y recuperar terreno en la competencia.
El compromiso ante Turquía, marcado para el sábado 20 de junio desde las 00:00 (hora paraguaya) en Santa Clara, aparece como un partido clave para mantener intacta la ilusión de avanzar a la siguiente ronda.
Entre las posibles modificaciones aparece la lucha por el arco, donde Gastón Olveira surge como una alternativa a Orlando Gill. En la zona defensiva, Gustavo Velázquez podría ocupar el lugar de Juan Cáceres, mientras que Alexandro Maidana también aparece como opción para reemplazar a Junior Alonso.



En la mitad de la cancha, Alfaro evalúa darle lugar a Matías Galarza para acompañar a Andrés Cubas en la recuperación, buscando mayor equilibrio y dinámica en una zona clave del equipo.
La ofensiva también podría presentar novedades. Isidro Pitta gana terreno en la consideración del entrenador y aparece como una opción para reemplazar a Antonio Sanabria como referencia de ataque, mientras que una de las dudas pasa por la presencia de Diego Gómez o Mauricio Magalhães.

Aunque la derrota ante Estados Unidos dejó un golpe fuerte y muchas cosas por corregir, dentro del plantel existe la convicción de que el camino mundialista todavía continúa abierto y que una victoria puede cambiar por completo el panorama.
La Albirroja encara días decisivos de preparación con un objetivo claro: recuperar la identidad, mostrar una respuesta inmediata y volver a encender la ilusión de todo un país que sigue soñando con ver a Paraguay avanzar en la Copa del Mundo.