El subcampeón del mundo inició su camino en la Copa Mundial 2026 con un triunfo por 3-1 ante Senegal. Kylian Mbappé apareció en los momentos decisivos con un doblete para confirmar a Francia como uno de los grandes candidatos al título.
Francia comenzó su participación en la Copa Mundial 2026 demostrando por qué es considerada una de las selecciones favoritas a quedarse con el trofeo. El equipo dirigido por Didier Deschamps superó por 3-1 a Senegal en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con una actuación determinante de Kylian Mbappé.
El encuentro no inició de la manera esperada para los europeos. Senegal mostró personalidad, intensidad y no tuvo problemas en jugarle de igual a igual al último subcampeón mundial, generando las situaciones más claras durante la primera mitad.
El conjunto africano estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de Nico Jackson que terminó impactando en el palo y también con una gran acción individual de Sadio Mané, que dejó una oportunidad inmejorable antes del descanso. Francia sufría y no encontraba la comodidad necesaria para imponer su jerarquía.
Sin embargo, en el segundo tiempo apareció la mejor versión del equipo francés. Con ajustes tácticos realizados por Deschamps, los europeos comenzaron a dominar el juego y encontraron mayores espacios para aprovechar la velocidad y calidad de sus figuras ofensivas.
El encargado de cambiar la historia fue Mbappé. El delantero apareció para romper la resistencia senegalesa y marcar el primer gol del encuentro, llevando tranquilidad a una Francia que empezaba a crecer con el paso de los minutos.
Luego llegó el turno de Bradley Barcola, quien ingresó desde el banco y rápidamente respondió con el segundo tanto para ampliar la ventaja. Senegal logró descontar sobre el cierre mediante Mbaye, pero la ilusión de una reacción duró muy poco.

Cuando el partido llegaba a su final, Mbappé volvió a demostrar toda su categoría con una espectacular definición de media distancia para sellar el 3-1 definitivo y cerrar una actuación individual brillante.
Con este resultado, Francia arranca con fuerza su camino mundialista y envía un mensaje al resto de los candidatos: el subcampeón está nuevamente preparado para pelear por lo más alto, con un Mbappé decidido a escribir otro capítulo histórico en la Copa del Mundo.