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El Vori Vori celebra su día con degustaciones en todo el país

Senatur organiza una jornada especial hoy Lunes 14 de Abril para homenajear a la sopa más rica del mundo, uno de los platos más emblemáticos de la cocina paraguaya.

La Semana Santa arranca con sabor a tradición.

Este Lunes 14 de Abril se celebrará el Día Nacional del Vori Vori, una fecha dedicada a uno de los tesoros culinarios más queridos por los paraguayos.

Para conmemorarla, la Secretaría Nacional de Turismo Senatur organiza degustaciones gratuitas en distintos puntos del país.

Los festejos tendrán lugar en Turista Róga Palma (Asunción) y en las oficinas regionales de Encarnación, Ciudad del Este, Villarrica, San Bernardino y Areguá.

Se ofrecerán porciones de Vori Vori para el deleite de locales y visitantes, en un ambiente de celebración y orgullo gastronómico.

Esta actividad forma parte del calendario oficial de propuestas para Semana Santa, que Senatur lanzó recientemente y que incluye no solo experiencias culinarias, sino también recorridos religiosos y culturales por diversos destinos turísticos del país.

“El objetivo es revalorizar la gastronomía paraguaya, promover nuestras tradiciones y acercar al visitante a lo más auténtico de nuestra identidad”, explicó Andrés Ortiz, Director de Productos Turísticos de la institución.

El Vori Vori, una sopa espesa a base de bolitas de harina de maíz y queso, generalmente acompañada por un caldo de carne o pollo, es un plato insignia del recetario nacional y símbolo de reunión familiar, especialmente en fechas significativas.

El calendario completo de actividades y los paquetes turísticos especiales ya se encuentran disponibles en las redes sociales de Senatur y en su sitio web oficial.

Una excelente excusa para disfrutar de buena comida, cultura y patriotismo.

¡Que no falte el Vori Vori en tu mesa!

¡Hoy es el Día de la Empanada!

El Día de la Empanada destaca la versatilidad de este plato emblemático, presente en distintas versiones, desde la tradicional de carne hasta las innovaciones.

El 4 de octubre se celebra el Día de la Empanada, una fecha que rinde homenaje a uno de los platos más queridos de la gastronomía sudamericana. Aunque la celebración tiene presencia en varios países, en el país, la empanada es un ícono cultural y culinario que forma parte del día a día de los paraguayos.

Este día ha ganado popularidad no solo por el aprecio hacia esta minuta versátil, sino también por lo que representa en la identidad gastronómica del país. En Paraguay, la empanada no es simplemente un alimento, sino un símbolo que evoca tradiciones familiares y momentos compartidos en torno a la mesa.

Una de las características más valoradas de la empanada es su capacidad de adaptarse a los gustos y preferencias de cada región. En Paraguay, las versiones más tradicionales incluyen rellenos de carne, pollo o jamón y queso, aunque cada vez se ven más variantes con ingredientes novedosos.

Las empanadas pueden ser tanto fritas como al horno, y esa elección también genera debate entre los amantes culinarios. Al ser parte de la cotidianidad de los paraguayos, este plato se disfruta tanto como un acompañante del tereré como en comidas rápidas o reuniones familiares.
A nivel internacional, cada país ha aportado su estilo y sabor.

En Argentina, por ejemplo, destacan las empanadas de carne, mientras que en Chile, la famosa empanada de pino es la favorita. En España, las empanadas gallegas suelen ser más grandes y rellenas de pescado, atún o carne.

En Paraguay, la empanada de carne sigue siendo la opción preferida, pero las innovaciones con rellenos vegetarianos, de choclo o incluso con sabores más exóticos están ganando terreno. Además, las tradicionales empanadas fritas son ampliamente consumidas en todo el país.

Historia

En los años 30 del siglo pasado, un panadero llamado,  Villa Álvarez, de México, quiso innovar elaborando unos panes rellenos con frutas, que fueron vendidos frente al templo de San Francisco de Asís, donde ese 4 de octubre muchos niños recibían la primera comunión.

El panadero sugería a los recién comulgados que pidan a sus padrinos que le compraran empanadas, por lo que en la zona se volvió una tradición al salir de la misa que los niños pidieran “padrino, mis empanadas”.

Así, nació la empanada que luego se fue diversificando en cuanto a su relleno.

Fuente: ABC Color

La chipa conquista a la crítica internacional

La gastronomía paraguaya ganó un espacio privilegiado en la crítica internacional gracias a su diversidad y riqueza cultural.

Uno de sus productos más icónicos, la chipa, fue elogiado recientemente por el periodista y crítico uruguayo Jaime Clara en el medio Delicatessen.

Clara, conocido por su minuciosa crítica en el ámbito culinario, dedicó una columna entusiasta a este alimento tradicional, destacando su profundo arraigo histórico y su rol como símbolo cultural de Paraguay.

En su artículo, Clara señaló que la chipa, junto con la sopa paraguaya, es uno de los productos gastronómicos que mejor representa la identidad del país. «Tiene un sabor único y su textura esponjosa la hace extremadamente popular», expresó el periodista.

La chipa tiene una historia que se remonta a las comunidades guaraníes, quienes originalmente utilizaban la mandioca como base para sus alimentos.

Con la llegada de los colonizadores europeos en el siglo XVI, la receta original sufrió una transformación al incorporar ingredientes como el queso y los huevos, lo que derivó en la versión moderna que conocemos hoy.

Este proceso de mestizaje culinario es lo que le otorga su sabor y textura inigualables.

La chipa se ha consolidado como un alimento emblemático en Paraguay, asociado a festividades y reuniones familiares.

Jaime Clara destacó que, aunque en otras regiones cercanas, como el norte de Argentina y Brasil, existen variantes locales, la chipa paraguaya sigue siendo la más reconocida y valorada por su autenticidad.

Los ingredientes clave de la chipa, según el crítico, son sencillos pero esenciales: Almidón de yuca, queso paraguayo, huevos, leche y sal.

Además, mencionó que algunas variaciones incluyen hierbas como el anís, aportando matices adicionales al producto.

Finalmente, Clara subrayó que la chipa no es solo un alimento, sino un símbolo cultural de la identidad paraguaya.

«Cada bocado es un recordatorio de la rica herencia gastronómica de Paraguay», concluyó el periodista, invitando a los lectores a experimentar esta joya culinaria.

Esta destacada mención en dicho medio internacional pone en relieve el valor cultural y gastronómico de Paraguay, reafirmando su presencia en el panorama internacional.

Fuente: Ip.gov.py

«El Chipá es Argentino» según investigación

«El chipá es originario de Itatí (Corrientes), están las pruebas que datan del año 1528», aseguró Griselda Aquino, arquitecta y gestora cultural/ambiental.

La profesional indicó que la primera comida que probó el navegante Sebastián Gaboto en territorio itateño, fue mbeyú, una especie de chipá. 

Sebastián Gaboto nacido en Venecia, fue un marino, cartógrafo y explorador de américa que estuvo al servicio de Inglaterra y de España. En 1528 en una de sus expediciones remontó el Río Paraná, y se detuvo en el actual territorio donde asienta Itatí. allí, Gaboto y su tripulación permanecieron un mes conviviendo con el pueblo del cacique Yaguarón. 

«El registro que realmente se tiene figura en España y de hecho en alguno libros de Corrientes y es que en 1528 Gaboto visita el Yaguarí. Ahí, el cacique Yaguarón invita a Gaboto comida y esa comida es una pasta hecha de mandioca muy parecida al mbeyú, seguramente en cerámica aplanado sobre piedra», expresó la gestora. La profesional indicó que los registros además están el diario de Cristóbal Colón. 

Cabe destacar que el mbeyú o mbejú es un tipo de chipá. «Esta comida típica de los guaraníes, se remonta a las primeras registradas, y se realizaba básicamente con una pasta de mandioca, algo de grasa de algún animal de la zona y agua, luego se cocinaba al fuego, con una olla de cerámica aplanada», escribió Aquino en «Los paisajes de la cultura guaraní, gastronomía y patrimonio en Itatí, Corrientes-Argentina». 

«Entonces, en 1528 se comía una pasta a base de mandioca que es básicamente el chipá», sumó en Hoja de Ruta. Además, destacó que «el ganado, la gallina, el huevo y demás con lo que se mejora claramente la comida guaraní llega al 1556 y ahí hay con el encuentro de dos mundos, la gastronomía europea se enriquece con la nuestra y nosotros nos enriquecemos con algunos aportes de ellos». 

Aquino además resaltó que parte de la herencia guaraní en el territorio de Itatí tiene que ver con las prácticas de cercanía y el «compartir la comida». 

«El itateño es un ser especial, maravilloso, generoso a todo dar. Ahí está el ADN guaraní presente. Yo creo en ese Itatí, en esa buena gente», reflexionó. 

Fuente: Ellitoral.com.ar