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¿Llega el “Papa Negro”? La profecía que inquieta al mundo

Tras la muerte del Papa Francisco, se reavivan las interpretaciones de una antigua predicción de Nostradamus que menciona la llegada de un Papa Negro, asociado a cambios profundos en la Iglesia Católica y al fin de una era.

Con el fallecimiento del Papa Francisco este Lunes 21 de Abril, se abre una nueva etapa en la historia del catolicismo, y con ella, surgen teorías, análisis y —cómo no— profecías que desde hace siglos despiertan intriga entre creyentes y escépticos.

Una de las más resonantes es la del profeta francés Michel de Nostradamus, quien en sus famosas cuartetas habría anticipado la llegada de un Papa Negro que marcaría el ocaso de la Iglesia tal como la conocemos.

Aunque la expresión puede malinterpretarse en términos raciales, muchos estudiosos coinciden en que el Papa Negro no hace alusión literal al color de piel, sino a un liderazgo de carácter disruptivo, simbólicamente asociado a cambios radicales, profundas divisiones o incluso, según las versiones más apocalípticas, el colapso espiritual de la Iglesia.

En todo caso, su figura representaría una etapa de transformación profunda, posterior a un papa anciano —como lo fue Francisco— y a un papa extranjero, como Benedicto XVI.

Estas interpretaciones se entrelazan con otra famosa profecía: La del arzobispo irlandés San Malaquías, quien en el Siglo XII escribió una lista de los papas que conducirían la Iglesia hasta su fin.

Según su registro, solo queda uno por venir: Petrus Romanus, bajo cuyo mandato ocurriría una gran tribulación antes del Juicio Final.

La coincidencia de ambas predicciones genera una inquietud que va más allá de la religión y toca lo simbólico, político y social.

Con el protocolo de Sede Vacante activado, se prepara el próximo cónclave.

Participarán 138 cardenales menores de 80 años, quienes deberán reunirse en la Capilla Sixtina para elegir al nuevo sumo pontífice.

Entre los nombres que ya suenan figuran dos figuras africanas de peso: Peter Turkson, de Ghana, y Robert Sarah, de Guinea.

Ambos encajan en las descripciones simbólicas asociadas a esta profecía y representan un giro histórico si alguno fuera elegido.

Cabe señalar que desde tiempos antiguos, el superior general de los jesuitas también fue conocido como el Papa Negro, por el color de su sotana y su poder en la Iglesia, lo cual agrega otra capa de lectura a la figura de Francisco, el primer jesuita en alcanzar el papado.

¿Se habrá cumplido ya la profecía con él? ¿O se aproxima un giro aún más profundo?

Francisco será recordado como un pontífice de perfil humano, comprometido con los pobres, con el medioambiente y con una Iglesia más cercana a las realidades del mundo moderno.

Sus últimos días estuvieron marcados por complicaciones respiratorias que derivaron en una internación prolongada.

A pesar de ello, participó del Domingo de Resurrección, donde pronunció un mensaje lleno de esperanza y de paz.

Horas después, su muerte dejó al mundo en silencio.

Mientras miles de fieles se acercan a la Plaza San Pedro para rendir homenaje, el Vaticano entra en una fase decisiva.

Se definirá no solo el próximo Papa, sino el rumbo que tomará una de las instituciones más antiguas del planeta.

Y, entre rezos, análisis y especulaciones, la figura del Papa Negro se alza, entre el mito y la profecía, como un símbolo del cambio que podría estar por venir.

El paso a paso del cónclave en el Vaticano para elegir al nuevo Papa

Tras el fallecimiento del Papa Francisco, el Vaticano entró en un nuevo período de Sede Vacante, el tiempo en el que la Santa Sede comienza el proceso para elegir a su sucesor.

Con la muerte del Papa Francisco confirmada este Lunes 21 de Abril, el Vaticano entra oficialmente en período de Sede Vacante, abriendo el camino para la elección del próximo líder de la Iglesia Católica.

Este proceso, lleno de simbolismo, tradición y secreto, despierta el interés del mundo entero.

A continuación, repasamos cómo se elige al nuevo Sumo Pontífice.

¿Qué significa Sede Vacante?

La Sede Vacante es el período que comienza con la muerte (o renuncia) de un Papa.

Durante este tiempo, el Vaticano entra en una especie de pausa institucional: No se toman decisiones relevantes más allá de la organización del funeral y la elección del sucesor.

El gobierno de la Iglesia queda en manos del Colegio Cardenalicio, un grupo de cardenales que prepara el camino hacia el cónclave.

El cónclave: Una elección bajo llave

El término cónclave proviene del latín cum clave (“con llave”), ya que los cardenales se encierran en la Capilla Sixtina hasta que elijan al nuevo Papa.

Solo pueden participar los cardenales menores de 80 años.

Actualmente, unos 140 cardenales están habilitados, pero no todos califican por edad.

Quince días después del fallecimiento del Papa (aunque el período puede extenderse hasta 20 días), comienza el cónclave con una misa en la Basílica de San Pedro, seguida del canto del Veni Creator Spiritus y el inicio formal de las votaciones.

Votación: Reglas estrictas y fumata

Los cardenales realizan hasta cuatro votaciones por día, dos por la mañana y dos por la tarde.

Para que un cardenal sea elegido Papa, necesita el voto favorable de dos tercios de los presentes (alrededor de 94 votos).

Después de cada votación, las papeletas se queman en estufas especiales: Si el humo que sale de la chimenea es negro, no hay nuevo Papa.

Si es blanco, la elección fue exitosa.

Habemus Papam

Una vez elegido, el nuevo Papa debe aceptar el cargo y elegir el nombre con el que será conocido.

Luego, el protodiácono del Colegio Cardenalicio sale al balcón central de la Basílica de San Pedro y anuncia al mundo: “Habemus Papam” (“Tenemos Papa”).

Minutos después, el nuevo pontífice aparece ante la multitud para dar su primera bendición y dirigir sus primeras palabras como líder de más de mil millones de católicos en el mundo.

Un proceso con siglos de historia

Aunque no existen requisitos formales para ser Papa (cualquier varón bautizado podría ser elegido), en la práctica, desde hace siglos el cargo recae en un cardenal.

La tradición, el secretismo y el rito milenario del cónclave hacen de la elección papal uno de los momentos más solemnes e impactantes de la historia contemporánea.

Con el fallecimiento de Francisco, comienza una nueva etapa para la Iglesia Católica.

El mundo ahora espera, una vez más, la señal de humo blanco.

Fuente: La Nación Argentina